El Ajedrez es una de las actividades más impresionantes que ha creado la humanidad, posee elementos diversos, de arte (por su estrecha vinculación con la belleza y creatividad propia de nuestra raza), de la ciencia (en el sentido vinculado a la aplicación del método científico y de las Computadoras e Internet), del deporte (práctica con las mismas reglas a nivel mundial, con competencias que van desde la categoría infantil hasta los llamado "Seniors" y contar con una Federación Internacional creada en París en 1.924 y que cuenta con más de 150 países miembros de los cinco continentes) y de juego (al ser un espacio ideal para la recreación sana).

Sin poseer una fecha exacta de origen (existen muchas teorías al respecto), lo que si es claro es que proviene del Oriente y pasa a Europa a través de la conquista árabe, en Occidente se definen sus reglas definitivas y prácticamente desde hace más de 500 años se juega con los mismos movimientos y objetivos.

El Ajedrez le permite al Hombre encontrarse consigo mismo, es decir, conocer sus más intimas características, querer lograr el triunfo en base a una constante toma de decisiones, donde intervienen tanto la preparación (Teoría) como la intuición y el talento (Práctica), esto nos lleva a considerar que cualquier amante del mismo, puede alcanzar un alto nivel de satisfacción al poder entender sus secreto, que no es otro, si no el de captar la esencia del movimiento armónico y con sentido, todo debe llevar un proceso natural de creación de ideas, de planes y realizarlos, motorizarlos con todas nuestras armas intelectuales, el ajedrez es una batalla por la verdad, es una confrontación de opiniones, de observación, de cálculo, de astucia, de vida de figuras de madera (u otro material) que se empeñan en un objetivo real, en fin , en alcanzar la victoria, dar "JAQUE MATE".

Columnista del diario EL UNIVERSAL

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EL AJEDREZ POR JUAN RÖHL