Enrique Rodríguez Abreu
Enrique Rodríguez Abreu. Maestro Nacional FECAP. Cuba

Recuerdos del match Capablaca vs. Kostich

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Por José A. Gelabert

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En el mes de Marzo de 1919 se efectuó en la Habana el match entre José Raúl Cabablanca  y Boris Kostich.Los promotores de la lucha fueron el Licenciado Alberto Ponce y Dr. Rafael de Pazos, quienes en su Empeño recabaron la cooperación del Sr. Alfredo Mariátegui, Ministro de España, para interesar de esa manera a las Sociedades Regionales que radicaban en el País. El Sr. Mariátegui acogió con calor la idea, trabajó con afán y obtuvo conjuntamente con los Sr. Ponce y Pazos, el aporte monetario de dichas instituciones a cambio de que algunos de los encuentros se efectuaran en sus salones de fiestas.

Capablanca en el apogeo de sus facultades, jugo de manera impecable, anotándose cinco victorias consecutivas sin permitir ni siquiera unas modestas tablas, por lo que Kostich, anonadado y abatido, resignó el match.

La última partida se efectuó en el Casino Español y sólo duró quince jugadas, dando, el maestro Kostich una demostración de desaliento e inferioridad tal, que destruyó su porvenir ajedrecístico, pues nunca más pudo recuperar el gran prestigio de que vino precedido. Al terminar precisamente esa partida, Capablanca estaba haciendo un ligero comentario de una de las jugadas y el Sr. Mariátegui, dejándose llevar de su entusiasmo y olvidándose de la enorme distancia que existe entre un chambón y un súper maestro de ajedrez, se atrevió a contradecirlo y en su desvarió indico una posible jugada para defender la posición.

Capablanca, visiblemente contrariado por aquel dislate, dijo:

eso es una solemne bobería

y, sin más, dio media vuelta en seco y despreciativo, con desazón y olímpico desdén, se retiro. Aquello, como ducha fría, desoriento al Sr. Ministro, quien abochornado y contrito, no sabia que actitud asumir.

El Dr. Pazos, consciente de la embarazosa situación creada, intentó echar un capote, y el Sr. Ministro, recobrando su serenidad, y con una sonrisa en los labios, le dijo:

no se preocupe doctor, me doy cuenta también de la situación de Ud; pero esas son intermitencias de los genios; claro que resultaría una actitud odiosa y ridícula, la mía, si le mandara a ese caballero los padrinos para que me diera una reparación por las armas. Por lo tanto, no queda más recurso que tomar filosóficamente el incidente y tratarlo con habilidad de diplomático; por lo que le ruego a Ud. que, sin hacer alusión de ninguna clase, invite en mi nombre al Sr. Capablanca para celebrar una comida, a la que asistiremos los tres para festejar su triunfo”.

El Dr. Pozos cumplió fielmente su cometido y Capablanca respondió en el acto:

Dígale al Sr. Ministro que estoy incondicionalmente a su disposición y que sea él quien señale día y hora para el encuentro

La comida se efectuó íntimamente entre los tres dentro de la mayor camaradería, y Capablanca no pareció haberse dado cuenta de su impensado y violento proceder. Todos salieron de allí contentos y más amigos que nunca.

El primer juego de match fue, en realidad, una partida de gran envergadura, digna de eximios maestros; pero Kostich por más que después que la analizo con todos los aficionados fuertes de club, no encontró la falla y creyó haber hecho lo mejor y, sin embargo, había perdido. Por fin, sofocado y aturdido,  abandonaba los estudios y decía:

Quiero ir al malecón a coger fresco”,

y soplando con todas las fuerzas de sus pulmones,  agregaba:

¡Necesito mucho aire!

Aquello lo tenía anonadado y afligido y no podía dormir con la preocupación que lo martirizaba de manera horrible.

Once años después, en el mes de Marzo de 1930, llamaron a la puesta de mi casa y me anunciaron que dos caballeros deseaban verme, encontrándome con la grata sorpresa de que eran Boris Kostich, campeón de Servia, y José Joaquín Araiza, campeón de México, que iban de New York a México para participar en un torneo y hacían escala en la Habana, por unas pocas horas nada más.

En automóvil hicimos varias diligencias y después dimo un recorrido por los lugares de la ciudad que ellos deseaban recordar y cuando estábamos en la apacible tranquilidad de uno de los nuevos repartos urbanos, le pregunte al Sr. Kostich si por fin había encontrado la jugada débil de su primera partida del match contra Capablanca, y alegre, entusiasmado, y hasta con orgullo me dijo:

¡Amigo esa partida ha sido la gran obsesión de mi vida! a todos los maestros con quienes me encontré en Europa, como si fuera una manía, se la mostré: todos la estudiaban con atención, pero ninguno daba con el secreto de la jugada débil, hasta que hace unos meses se la ensañe al Dr. Alekhine, quien por tratarse de una partida de Capablanca, se intereso afanosamente en ella y al cabo de tres días de análisis me señalo la jugada débil y la que debí haber hecho, con la que al parecer, hubiera resultado tablas. Convencido de mi error, desde entonces respire fuerte y sentí gran alivio, como si me hubieran quitado de encima una enorme mole, que como la castigadora piedra de Sísifo me angustiaba, me oprimía y martirizaba hasta el extremo que nunca lograba arrancarla de mi imaginación."

He aquí la partida que tanto intrigo a un torneo fraternar con los compañeros de Kostich.

 

Capablanca, José Raúl - Kostich, Boris [C42]
Match Ajedrez (1), 25.03.1919
Ver Visor

1.e4 e5 2.Cf3 Cf6 3.Cxe5 d6 4.Cf3 Cxe4 5.De2

[A pesar de su aparente sencillez, la jugada del texto no es en ningún sentido inferior a 5.d4, pues su objetivo inmediato es minar el punto avanzado enemigo. Con frecuencia esta continuación (preparada por el gran apóstol de la simplificación, el Dr. Lasker), conduce al cambio de damas, sin que, no obstante, franquee a las negras la completa emancipación]

5...De7

[Obligado, acusa de 6. d3.]  

6.d3

[¡Desalojo! Otro plan pudiera ser: 6.d4 Cc6 7.Ae3 Ad7 (si 7…Ag4 es más agresivo); 8.Cbd2 0–0–0 9.d5 Cxd2 10.Rxd2 Cb8 11.Axa7 b6 12.Da6+ Cxa6 13.Axa6#]

6...Cf6 7.Ag5

[Con la brusca amenaza de deteriorar la formación de peones de las negras mediante 8.Axf6 gxf6 etc.]  

7...Dxe2+

[El cambio impide a las negras lograr el alivio deseado. Pero 7...Ag4 o 7...Cc6 también tenían sus desventajas. Relativamente mejor es 7...Ae6 8.Cc3 c6 y las negras se pueden sostener.]  

8.Axe2 Ae7 9.Cc3 Ad7

[Deben impedir la evolución 10.Cb5]   

10.0–0

[Un desarrollo más rápido de artillería en el centro hubiera resultado con 10.0–0–0; pero las blancas pretenden actual sólida aunque lentamente.]  

10...0–0 11.Tfe1 Cc6 12.d4 Tfe8

Tablero

[Comienza una tomentosa batalla por la única columna abierta.]  

13.Ab5 a6 14.Aa4 b5 15.Ab3 Ca5 16.Te3 c6 17.Tae1 Rf8 18.Af4

[La amenaza es si por ejemplo, después de 18...Ch5? 19.Txe7 Txe7 20.Axd6 Tae8 21.Txe7 Txe7 22.Ce5 y las blancas deben ganar.]  

18...Cb7 19.h3 h6 20.Ah2 Ad8 21.Txe8+ Axe8 22.a4

[Habiendo conquistado la columna rey abierta, las blancas comienzan a interesarse en otros sectores.]  

22...c5 23.Ce4 Cxe4

[Si, primero, 23...c4, entonces - también primero - 24.Cxd6 cxb3 25.Cxb7 etc.]   

24.Ad5

[Una hábil jugada intermedia.]

24...Ta7 25.Axe4 Ae7 26.axb5 axb5 27.dxc5 dxc5 28.Ab8 Ta8 29.Ag3 Ta7 30.Ab8 Ta8 31.Ag3

[Ganando tiempo en el reloj.]

31...Ta7 32.Ce5 Cd8 33.b3 Ce6 34.Ad5 Cd4 35.c3 Cf5 36.Ah2 b4 37.g4 Cd6 38.c4 Ta3 39.Te3 Cc8 40.Ab7 Ca7 41.Ad5 f6 42.Cf3 Cc6 43.Ch4 Cd4 44.Cf5

[Todos los intentos de las negras son frustrados.]

44...Cxf5 45.gxf5 Ad7 46.Ae4 Ta6 47.Td3 Ac6 48.Axc6 Txc6 49.Rg2

[Ahora que el campo de batalla se ha esclarecido, seguirán maniobras para facilitar subsiguientes avances; la desventaja de la negras consiste en el hecho que tienen dos debilidades en sus casillas "c5" y "g7" mientras que las blancas solo estan vulnerables en su casilla "b3" ]

49...Ta6 50.Rf3 Ta2 51.Ag3 Re8

Tablero

[Aquí la partida fue sellada. Las negras hubieran ofrecido mayor resistencia 51...Ta7 protegiendo su segunda línea, y después Rf7 para seguir con g6, aliviando la blockade. (El término blockade es tratado ampliamente por Nimzowitch en su obra cumbre Mi Sistema. consiste fundamentalmente en bloquear o detener peones pasados del contrario.) Como dato curioso: El coronel José Joaquín Araiza, nos refirió que al sellarse esta partida, Kostich envió un cable al Dr. Lasker en Berlín, consultando la posición. Lasker contesto: "Ríndete, pues no tienes escape"]

52.Af4 Ta3 53.Ae3 Ta1 54.Rg4 Ta7

[En ajedrez, como en la vida a menudo el correcto conocimiento de las cosas llega demasiado tarde.]

55.Rh5 Rf7 56.Td5 Ta3

[Buscando salvación en el contra-juego, pues si 56...Tc7 57.h4  (confiando en Zugzwang) Af8 58.Td8 Ae7 59.Ta8 y las negras cederán de un modo o de otro.]

57.Td7 Re8 58.Td3 Rf7 59.h4 Ta7 60.Td5 Ta5 61.Td7 Re8 62.Td3 Rf7 63.Td5

Tablero

[El Sr. Capablanca ha compuesto una sinfonía de Zugzwang si 63...Re8 o 64.Rg6, o si 63...Af8 64.Td7+ Ae7 65.Tc7, y todavía las negras que apenas pueden moverse tendrán que ceder el control de su casilla "g6"]

 63...Ta3 64.Axc5 Axc5 65.Txc5 Txb3

[Aunque numéricamente iguales, la activa posición del rey y torre de las blancas deciden la cuestión.]  

66.Tc7+ Rf8 67.Rg6 Tf3 68.Tf7+ Re8 69.Txg7 Tf4 70.h5 Txc4 71.Rxh6 Rf8 72.Tb7 Tg4 73.f3 Tg5 74.Txb4 Rf7

[Claro que no 74...Txf5 75.Rg6 Tg5+ 76.Rxf6 ganando enseguida.]

75.Tg4 Txf5 76.f4 Ta5 77.Tg7+ Rf8 78.Tb7 f5 79.Rg6 Ta6+ 80.Rxf5 Ta5+ 81.Rg4 Ta6 82.Rg5 Tc6 83.f5 Rg8 84.f6 Tc1 85.Tg7+ Rf8 86.h6 1–0

Esta batalla de trituración es un triunfo de lógica y energía. PGN

 

Por José A. Gelabert

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